UGT denuncia la desprotección jurídica del sector de seguridad privada tras una nueva agresión a un vigilante

El trabajador de Prosegur, que desarrollaba labores de seguridad en Primark, ha perdido parte de una oreja de un mordisco al intervenir en un intento de robo.

FeSMC-UGT denuncia la situación de desprotección jurídica en la que se encuentran los trabajadores y trabajadoras del sector de seguridad privada y cuya muestra quedo patente, una vez más, este fin de semana, en la agresión sufrida por uno de los vigilantes de seguridad de la tienda Primark en el Centro Comercial Berceo, en Logroño.

Este último suceso tuvo lugar en torno a las 18:30 de la tarde del viernes, 9 de febrero, cuando el vigilante de seguridad, de la empresa Prosegur, detectó que un varón de mediana edad intentaba sustraer varias prendas de la tienda.

Tras un intento infructuoso de pagar dichas prendas con una tarjeta no válida, el vigilante se da cuenta de que, junto a las prendas de Primark, el sujeto llevaba varias prendas más de otras tiendas del Centro comercial Berceo, con lo que decide avisar a la Policía nacional. Ante esa situación, el individuo se pone nervioso e intenta huir, forcejeando con el vigilante, al que llega a morder en la oreja arrancando parte de ella. Y a pesar de ello, el vigilante de seguridad consigue reducir al sujeto y ponerlo a disposición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin embargo, el mismo sujeto, al no quedar detenido, protagonizó dos horas después un episodio similar en el supermercado Carrefour del mismo centro comercial.

Así las cosas, tras desear una pronta recuperación al vigilante agredido, actualmente en situación de baja laboral, el sector de Seguridad Privada de FeSMC-UGT La Rioja denuncia la falta total de protección jurídica en la que se encuentran los vigilantes de seguridad que prestan servicio en multitud de centros dónde son objeto de continuas agresiones por realizar su trabajo.

Una situación que el sindicato lleva tiempo denunciando, tanto públicamente como ante las autoridades laborales competentes, y exigiendo que las empresas de seguridad y los clientes doten de medios humanos suficientes los centros de trabajo y de material de autoprotección adecuado a los vigilantes de seguridad. De lo contrario, episodios y agresiones como el sucedido este fin de semana continuarán repitiéndose con total impunidad.